Cómo evitar a tiempo un ataque al corazón

La prevención del infarto es crítica, y debería empezar en la juventud. Lo primero es hacer un reconocimiento de los factores de riesgo, y sigue con hacer un plan para mantenerlos bajo control. Para muchas personas, el primer accidente es fatal o discapacitante.

La investigación médica ha identificado las condiciones que incrementan la posibilidad de la enfermedad coronaria en general y el infarto al corazón en particular.

Mientras más factores se acumule y mayor sea el grado de cada uno de ellos, la presencia de una enfermedad coronaria (la acumulación de placa en las arterias del corazón) se hace más real.

Riesgos inevitables

La Asociación Americana del Corazón explica que hay cosas que no se pueden cambiar, como los problemas de salud con los que nacemos, la edad (la mayoría de la gente que muere de enfermedad coronaria tiene más de 65 años), el sexo (ser hombre tiene un ligero mayor riesgo de infarto, aunque las mujeres son quienes mueren con más frecuencia); la herencia (negros, latinos y asiáticos están más expuestos que los blancos, debido a mayores tasas de obesidad y diabetes).

¿Dónde empezar a cambiar?

Pero están también los hábitos que se pueden modificar, el primero de ellos el tabaco, incluyendo el humo de segunda mano; lo acompañan el colesterol alto, la hipertensión arterial, la inactividad física (el ejercicio regular, moderado o vigoroso es ideal), el sobrepeso y la obesidad (estas personas son vulnerables incluso si no tienen ninguno de los otros factores de riesgo) y la diabetes (aún si los niveles de glucosa están bajo control).

Causas externas

Otra situación de peso para las enfermedades del corazón es el estrés. Cada persona responde de manera diferente, y la Academia Americana del Corazón hace notar que sí hay una relación entre esto, el estado de salud y la situación socioeconómica: la gente bajo estrés come de más, adquiere el hábito de fumar o lo intensifica si ya lo tenía.

Seis causas ocultas que provocan un infarto

El alcohol no solo contribuye a las enfermedades ya nombradas y al sobrepeso, sino que conduce a alcoholismo, suicidio y accidentes. Limitarse a no más de dos bebidas por día puede beneficiar a los hombres. Esto se reduce a una bebida al día en el caso de las mujeres. Una bebida, por cierto, es no más de 1,5 onzas de bebidas de alta graduación alcohólica (vodka, gin, whisky), 5 onzas de vino o 12 onzas de cerveza regular.

Pero la dieta es una de las mejores armas. Escoja una dieta que priorice vegetales, frutas y granos enteros, además de productos lácteos bajos en grasa, aves, pescado y nueces. Limite los dulces, bebidas azucaradas y carnes rojas.

Detección temprana

Quienes tienen alguno de los factores de riesgo mencionados pueden inquirir sobre su estado de salud aún si no tienen síntomas. Especialistas explican que esto es posible a través de la tomografía computarizada de última tecnología.

Entre estas opciones está el que por la velocidad y exactitud en la reconstrucción de las imágenes y las bajas dosis de radiación, permite hacer estudios mucho más rápidos. Esto es principalmente beneficioso en niños y en pacientes cardíacos o con riesgo de infarto. Los exámenes, que normalmente pueden extenderse hasta 5 minutos, proceden en este tipo de equipos en 10 o 20 segundos.

Así, es posible detectar la arritmia mediante un software que reconoce el ritmo cardíaco irregular. Durante la exploración cardíaca, se determina la mejor fase y se evita reconstruir fases innecesarias, que se producen por movimiento del tórax del paciente; conserva solo las secuencias que son idóneas para el estudio. Además, se puede observar con mayor claridad estructuras que pueden estar oscurecidas por implantes metálicos.

Personas con riesgo elevado de infarto por tabaco, historial familiar o malos hábitos de vida pueden determinar el porcentaje de las placas de calcio en las arterias coronarias y saber cuáles son sus probabilidades de infarto a corto, mediano o largo plazo. Esto, indica el doctor Vasco, es especialmente útil en quienes no presentan síntomas.

Qué hacer ante un infarto

Muchos de los pacientes que sufren un infarto de miocardio mueren antes de llegar al hospital. Por eso, actúe con rapidez. Cada segundo cuenta.

Existen tratamientos que pueden disolver los coágulos sanguíneos y restaurar el flujo de sangre al corazón. Los resultados son mucho mejores si el tratamiento se administra en el plazo de una hora tras el infarto. Si se instaura con rapidez, el músculo cardíaco se verá menos dañado.

Si tiene un hospital cerca de casa, pídale a alguien que llame una ambulancia o lo lleve a urgencias de inmediato. Si no hay ningún hospital ni centro de salud cercano, llame al médico enseguida.

Una vez en casa, muchos pacientes podrán optar por la rehabilitación cardíaca, que es un programa supervisado por médicos y concebido para personas que han sufrido infartos de miocardio o angina de pecho. Esos programas ayudan a adaptarse a la vida diaria y contribuyen a evitar que los episodios se repitan.

eluniverso.com