“La hipertensión es la asesina silente, A veces llega con vigilar el peso y hacer ejercicio”

La hipertensión arterial afecta a más del 40% de la población adulta en España y es la principal causa prevenible de enfermedad cardiovascular y muerte en países desarrollados. 

La hipertensión, como su nombre indica, es una presión elevada de la sangre dentro de las arterias. El especialista recuerda que hay unos rangos normales de tensión que se modifican con la edad. Como regla general la presión normal debe estar por debajo de 140-90 en personas adultas sanas. Sin embargo, a partir de los 70 años se puede consierar normal una presión arterial sistólica (la alta) de 150 o menos. En determinados pacientes, con diabetes o con insuficiencia renal fundamentalmente, lo recomendable es que esté por debajo de 140, de tal forma que una cifra objetivo sería 135 o 130.

¿Cuántas personas pueden tener hipertensión?
Es muy dependiente de la edad, a medida que se van cumpliendo años hay una mayor incidencia. Entre las personas mayores de 65 años una de cada dos es hipertensa.

¿Hay muchos sin diagnosticar?
El problemas de la hipertensión es que no da síntomas, es una enfermedad inadvertida. Está sometiendo continuamente al sistema cardiovascular a riesgo. La tensión se debe tomar de forma regular en todos los chequeos de salud de las empresas, y todas las personas con obesidad y sobrepeso deberían hacerlo porque no es infrecuente que se asocien la hispertensión a estos problemas. También a las personas que tienen antecedentes familiares convendría tomársela. Cualquier acto de asistencia sanitaria es un buen momento para tomar la tensión arterial, sobre todo a partir de la tercera o cuarta década de la vida.

¿Si no se controla qué consecuencias puede tener?
Una de las consecuencias de la tensión elevada es que supone un estrés para las arterias. Acelera la arterioesclerosis por un lado y por otro lado deteriora ciertos órganos como pueden ser el riñón o el corazón, con lo que puede terminar desarrollando insuficiencia cardiaca o una insuficiencia renal. Y lo que preocupa más a la gente, cuando se producen eventos trombócicos o hemorrágicos en crisis  hipertensivas. Puede haber fenómenos hemorrágicos en el cerebro, ictus, con consecuencias devastadoras que pueden provocar la muerte y también infartos agudos de miocardio que conllevan problemas. Y la tensión mantenida puede conducir a los aneurimas arteriales, sobre todo de la  aorta, que si se rompe es de extrema gravedad y puede conducir a la muerte de pacientes relativamente jóvenes.

Hay que tomarlo en serio.
Hay que tomarlo muy en serio, es la asesina silente.


¿El tratamiento de la hipertensión es siempre con fármacos o se puede corregir simplemente cambiando el estilo de vida?
Si una persona recientemente diagnosticada tiene sobrepeso u obesidad lo primero que debe hacer es modificar la dieta, con un consumo razonable o mínimo de sal e intentar normalizar el peso. Muchas veces solo con normalizar el peso y con el ejercicio físico regular ya se consigue tener la tensión en valores normales. A veces, en otros tipos no ocurre y precisa del uso de fármacos. Hay múltiples familias de fármacos solos o en combinación que son eficaces. Son raras las hipertensiones refractarias a los distintos tatamientos de los que disponemos.

Se dice que la tensión baja es un seguro de vida. ¿Es cierto que no tiene riesgos?
Es preferible a la alta. Es normal por ejemplo en mujeres premenopáusicas no estar por encima de 12.

¿Crece la cifra de hipertensos o se mantiene estable?
Es una cifra estable.

¿Qué consejos daría a la población para evitar la hipertensión?
Que hagan dietas sanas, usando pocos productos elaborados y con alto contenido en sal como cierto tipo de conservas o alimentos precocinados, que no sollo llevan sal sino también aceites industriales y grasas saturadas. Y luego es muy importante la  actividad física, mantener el peso. Es lo que favorece nuestra salud vascular y hace que se mantenga más tiempo libre de los efectos de la hipertensión y la arterioesclerosis.

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