¿Qué es un Shock y cuáles son las causas?

Diversas situaciones pueden provocar que nuestros órganos no reciban el oxígeno que necesitan, haciendo que entremos en estado de shock. Descubre los primeros auxilios a seguir si presencias este grave problema.

El shock es una afección grave, en caso de no recibir tratamiento urgente los daños pueden ser irreparables, pudiendo llegar incluso a la muerte del accidentado. Por ello, si detectamos que alguien está sufriendo un shock, es fundamental que le demos los primeros auxilios para reducir el riesgo de que los órganos vitales sean dañados.

Hay diferentes motivos que pueden provocar este estado de shock, pero los más comunes son, por ejemplo, la pérdida de sangre masiva causada por traumatismos o quemaduras graves, la congelación de tejidos, reacciones alérgicas y fallos cardíacos, causas en definitiva que impiden la correcta distribución del oxígeno por el cuerpo.

Tipos de shock

El estado de shock no es una enfermedad, sino un estado originado por otro motivo. La clasificación de los tipos de shock se hace según el origen de dicho problema:

Shock cardiogénico: se llama así cuando el shock tiene origen cardíaco, como por ejemplo en un infarto de miocardio, el corazón no bombea sangre correctamente a todo el cuerpo y pueden fallar múltiples órganos.
Shock hipovolémico: hipovolemia quiere decir ‘volumen bajo de líquidos’. Esto ocurre por ejemplo en grandes hemorragias donde se pierde mucha sangre, o en quemaduras graves donde también existe pérdida importante de líquidos.
Shock anafiláctico: causado por una reacción alérgica grave, todo el cuerpo reacciona ante un agente alérgeno, y la dificultad para respirar.

Signos y síntomas de un shock

Aunque puedan tener origen distinto, una vez que el cuerpo entra en estado de shock hay signos y síntomas generales que revelan que el problema inicial se ha agravado y el accidentado efectivamente ha entrado en shock.

  • El principal signo que llama la atención en un shock es que la presión arterial es muy baja, acompañada de un pulso muy rápido pero débil.
  • El afectado siente ansiedad y agitación, y temblores.
  • Presencia de cianosis, es decir, mucosas (labios y encías) y uñas azuladas. Se produce como consecuencia del bajo aporte de oxígeno.
  • Escalofríos. La piel está húmeda y pálida, como de color grisáceo, y hay sudoración abundante.
  • Respiraciones lentas y superficiales. También puede ocurrir el caso contrario, rápidas y profundas, lo que dará lugar a hiperventilación.
  • Síntomas neurológicos, como mareos, vértigo, desmayos e incluso pérdida de conocimiento. También son frecuentes los vómitos.
  • Dolor torácico y dificultad para respirar.

Qué hacer en caso de shock

Lo ideal es tratar el problema antes de entrar en shock, pero si cuando la víctima es atendida ya está en ese estado, las acciones en primeros auxilios han de ir dirigidas a ayudar al sistema circulatorio a que pueda llegar sangre a todos los órganos, para oxigenarlos hasta que llegue la ayuda médica avanzada. Una rápida actuación puede salvar la vida del afectado. Para ello esto es lo que debemos hacer en caso de shock:

  • En primer lugar se debe avisar a los servicios de emergencias, proporcionando datos precisos y concisos de la víctima y su situación.
  • Si la persona está inconsciente, se examina la respiración y la circulación y, de ser necesario, se comienza realizar las maniobras de reanimación cardiopulmonar.
  • Examinar al accidentado: valorar si puede tener una lesión en la columna, cabeza o cuello, en cuyo caso no se le debe mover. Si se descartan estas lesiones y la persona está consciente, se procede a ponerla en posición de shock, esto es, boca arriba (sin la cabeza levantada) y con las piernas levantadas aproximadamente 30 centímetros. Con esto ayudaremos a que la sangre retorne de las extremidades al corazón y al cerebro.
  • Observar si el afectado tiene heridas u otras lesiones, ya que puede que esté perdiendo sangre y en ese caso lo necesario será cortar la hemorragia y administrar los primeros auxilios correspondientes.
  • La persona debe estar cómoda, sin ropa ajustada que pueda molestar, y mantenerle caliente. Lo apropiado es taparle con una manta o ropas.
  • Valorar su estado general cada cinco minutos por si empeora.
  • Puede que el accidentado vomite o tenga muchas secreciones bucales, en este caso se le gira la cabeza hacia un lado, por supuesto siempre que no se sospeche de lesión de columna, en cuyo caso se debe girar el cuerpo entero en bloque, como una unidad.
  • No dar nada de beber ni comer a la víctima de un shock.
  • Es importe que no se levante ni deambule sola, mantener la posición de shock.
  • No dudar al llamar al servicio de emergencias ni esperar a que la situación se agrave.
  • No abandonar al accidentado, permanecer a su lado valorando constantemente su estado hasta que los servicios de emergencia acudan.
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